Respuestas de los profesores del Colegio San Eustaquio

El director del Colegio San Eustaquio nos remite el siguiente comunicado, así como un pliego de firmas de 27 profesores que apoyan y avalan el texto. El comunicado dice lo siguiente:
ACLARACIONES DE LA DIRECCIÓN DEL CENTRO A LA CARTA PUBLICADA POR EL SR. JUAN JOSE RODRIGUEZ REFERENTE A LA DEMANDA DE UBICACIÓN EN PLANTA BAJA DE UNA ALUMNA.

En primer lugar quiero dejar constancia de lo que es y ha sido  el CEIP San Eustaquio en esta localidad en la que llevamos más de 25 años funcionando. No seré muy exhaustivo, dado que los alumnos y padres que han pasado por el Centro, nos han manifestado y nos siguen dando muestras continuas de gratitud y reconocimiento a la labor que venimos haciendo; por tanto, creo que sobran calificativos por mi parte cuando lo que digo puede ser reconocido por aquellos y aquellas que hemos tenido la suerte de compartir trabajos y esfuerzos en la tarea educativa. Simplemente decir, que en el año 1987 fuimos los primeros en Sanlúcar en solicitar ser Centro de Integración, cuando en aquellos tiempos era algo opcional y no obligatorio y generalizado, a todos los centros, como lo es ahora. Por tanto si desde esa fecha a día de hoy, adquirimos un compromiso manifiesto de ayuda y servicio al alumnado de necesidades educativas especiales, difícilmente se nos puede plantear ahora que tenemos una larga experiencia, en que representamos todo  lo contrario. Los hechos cantan, somos el centro de la localidad con mayor dotación de personal especializado sobre este tema. Si contamos con una educadora de disminuidos, una logopeda (en la actualidad compartida con el CEIP la Paz), una profesora de Pedagogía Terapéutica y un aula cerrada con una PT a su cargo, ¿por qué es? ¿Porque nos regalan los recursos o porque nos hemos preocupado, luchado y hemos demandado, en una labor de años, las atenciones y actuaciones que para nuestros alumnos era necesario? Para el padre que firma el escrito aludido, sin embargo, esto es la Edad Media. Sin intentar cansar al lector, deciros que actualmente este Centro está comprometido en un Proyecto Lector y de Bibliotecas, somos Centro TICs, tenemos el Plan de Apertura de Centros, desarrollamos las Escuelas Deportivas y desde este curso 2011/12 somos el primer centro Bilingüe de la localidad, además de estar acogido al Plan de Calidad propuesto por la Junta de Andalucía. Refiero todo esto para resaltar el alto grado de compromiso del Claustro de Profesores y del Equipo Directivo en asumir  retos que sirvan de mejora para la enseñanza y aprendizaje del alumnado que confía en nosotros.

Hecho el preámbulo, vayamos a los hechos ocurridos de forma escueta y clara, que será la mejor manera de todas, de darles a ustedes los fundamentos que desentrañan la cantidad de falsedades que hay en el escrito de este padre de alumna.
A lo largo de 25 años, hemos tenido muchos alumnos con problemas de movilidad, alumnos motóricos en distintos grados, desde los que han asistido en silla de ruedas, a los que venían con muletas, a alumnos de espina bífida con más o menos afectación motora,… SIEMPRE Y EN TODO MOMENTO SE LES HA FACILITADO A DICHOS ALUMNOS UNA CLASE EN LA PLANTA BAJA. Un simple ejemplo, cuando en el tercer ciclo de primaria se instalaron las pizarras digitales para el uso de la enseñanza y la incorporación de los ordenadores personales del alumno, sensibles y previsores, solicitamos que una de las clases que habilitaran para ese fin estuviese, obligatoriamente, en la planta baja como se puede constatar. Los distintos concejales del Ayuntamiento local saben y han sufrido las insistentes peticiones por parte del Centro en solucionar los problemas de adecuación de espacios para que los niños motóricos puedan acceder sin problemas a las actividades docentes. Así pues, ¿cómo es que se nos acusa, ahora, de todo lo contrario?

Para el presente curso el padre que presenta el escrito, cuenta con una niña con problemas de movilidad a tener en cuenta. ¿Cuáles han sido los hechos acaecidos?
•    Se celebra como es preceptivo un Claustro el 2 de septiembre y días posteriores para la organización y funcionamiento del Centro. Con anterioridad, la totalidad de los 29 docentes que constituyen el Claustro tuvimos la primera jornada de trabajo el día 1. (Los padres del escrito nos acusan de dejadez y abandono de nuestras funciones, FALSO). En dicho Claustro, ES FALSO que se acuerde que la hija aludida vaya a ir a la planta alta de la Corredera. En los Claustros se levantan actas oficiales sobre los mismos, luego existe el documento oficial que corrobora lo que digo. La verdad: hay una propuesta de la Dirección, de que para tratar la ubicación de cada clase se reúnan los profesores de cada uno de los edificios que tiene el Centro y estudien las opciones más aconsejables. Si nos encontramos ante algún problema o dificultad a resolver se tendría que plantear a la Dirección, que tiene la responsabilidad y el deber de resolverlo. Conforme a lo establecido, la totalidad de profesores del edificio de la Corredera resuelven  una ubicación y distribución de clases; tras la cual, los maestros de Infantil de 5 años que tendrían cada uno de ellos a una alumna del padre que presenta este escrito, se ponen en contacto con él y le comentan la posibilidad de que la alumna G.R. pueda estar en la planta alta, pues consideran que podría ser beneficioso el que subiese y bajase como ejercicio para la mejora que esta niña está teniendo y que palpamos cada día. El padre da su conformidad y manifiesta que en su casa hacen algo similar. Se le hace saber, que si no está de acuerdo, se le buscaría una ubicación en planta baja, que quedamos a su disposición a lo que la familia mejor considere: DA EL VISTO BUENO A TODO LO ANTERIOR. Ante la inexplicable actitud actual de este padre, he sido testigo, junto a otros compañeros del centro presentes, que consultado al padre por el tutor de una de sus hijas D. José Sánchez al respecto, él se volvió a reafirmar en que así fue y que había dado su acuerdo.
•    Lunes 12 de septiembre: primer día de clase: El padre se acerca a la Dirección del Centro a las 9:20 horas para solicitar que se le cambiase su hija G.R. junto a su otra hija en la clase de D. José Sánchez, para tener mejor acomodo en las actividades que deberá desarrollar a lo largo del programa educativo. Dado que ambas clases están al máximo de ratio, no considero posible el que se aumente el número de alumnos en una clase sin necesidad. CONFUNDE A LA OPINIÓN DEL RESTO DE PADRES ALEGANDO QUE OTRAS CLASES ESTÁN A 30 ALUMNOS EN EL CENTRO: FALSO. La Delegación Provincial autoriza a aumentar la ratio a partir de 25 por potestad exclusiva del Delegado Provincial de Educación cuando no hay otra alternativa, es decir, si en un nivel educativo todas las clases se encuentran al máximo y hay que escolarizar a un alumno, entonces se aumenta, pero no gratuitamente, o sea, si hay plazas en un nivel no se autoriza un aumento de ratio hasta que todos los niveles están llenos. Confunde a la opinión pública hablando de aulas a 30 alumnos, cuando la realidad del Centro es que en Cuarto de Primaria al haber 29 y 30 alumnos en cada clase, tras gestiones de la Dirección y AMPA del Centro, la Delegación ha dotado de un maestro más al Centro para paliar esta situación por lo que hasta en esto tenemos dotación de recursos adecuada.
•    Al no ser posible atender su petición le planteo una posibilidad: si este padre tiene una hija en cada uno de los cursos de infantil de 5 años y cambiando una por otra se resuelve todas las dificultades que había, por qué no hacerlo, máxime cuando en ambos cursos y por circunstancias diversas: jubilación y traslado, ambas clases tendrían este año cambio de maestro. AQUÍ VIENE LO MAS CURIOSO, ESTOS PADRES DICEN QUE ESO SERÍA “SACRIFICAR” A SU HIJA Y “ROMPER EL DESARROLLO” DE LA MISMA. Además que pone en boca de otros profesionales esta forma de actuar. Curioso. Si los padres piden lo mismo para la hija A, eso es mejora, si la Dirección se lo dice para la hija B, es una bestialidad. ¿Lo entienden?
•    Es cierto que no deniegan radicalmente la propuesta, como dice en su escrito, sino que nos dice que precisan de tiempo para dar una respuesta definitiva. Pues ahora viene lo que considero claramente una forma de actuar totalmente desproporcionada e inadecuada. Mientras esperamos su respuesta a dicha propuesta analizo la situación y estando en la necesidad de finalizar el tema, me dirijo a los tutores de Infantil a fin de buscar una solución clara al tema planteado. Tanto la Dirección, como los maestros, ante el cambio que se está viendo en esta familia y ante lo que tanto maestros, como Dirección no tenemos nada en contra, es decir, el derecho a garantizar que la alumna con problemas motóricos esté en la planta baja, algo que nunca hemos negado ni que sea discutible y ante la alternativa de que el padre no esté de acuerdo en el cambio de hermanas, acordamos que había que resolverlo definitivamente, como queda hecho antes de que entrasen a las 12 los padres y niños al centro. Barajamos dos posibilidades, dado que son dos cursos que cambian de tutor, una primera opción es intercambiar los grupos de alumnos, es decir, hacer un cambio de tutorías.  La segunda sería un cambio de ubicación de las clases, lo que supondría un traslado. Los docentes y E. Directivo nos inclinamos por la primera, porque supondría cero trastornos.
•    Con esta solución recibimos a los 50 padres de alumnos para comentarles que había necesidad de hacer un cambio a última hora. En dicha reunión los padres se decantan por la opción dos, dado que estos niños que han tenido cambios reiterados de tutoría tenían afinidad con el maestro que había realizado en años anteriores sustituciones de bajas y por tanto conocían a la clase que tenía asignado. Obviamente, la Dirección del Centro no tenía ningún problema en aceptar cualquier propuesta que hiciese posible resolver el tema, mantener el clima de convivencia y relaciones que nos caracteriza y se acuerda la opción de traslado. En todo momento, y pongo por testigo a la totalidad de padres y madres presentes, dejo constancia que todo lo tratado y acordado ni debía en ningún momento de dificultar ni buscar culpables de ningún tipo, así como de que tanto el diálogo como la formulación de propuestas debe hacerse con el debido respeto. Salgo de la reunión con la pesadumbre de no haber respondido a acusaciones muy fuertes sobre la profesionalidad de alguno de nosotros, sobre acusaciones de falsedades y mentiras fuera de lugar, sobre acusaciones del trabajo docente,… porque pienso que define a quien las hace, más que a quienes nos intentan socavar. YA LLEVAMOS MUCHOS AÑOS EN EL CENTRO Y AL DIA DE HOY LA PROFESIONALIDAD Y EL PRESTIGIO DE LOS  DOCENTES DE ESTE CENTRO NO HAY QUE DEFENDERLO.
•    Por último lamentar mi tristeza ante una actitud tan fuera de tono, que tuve que pedir a los maestros que sacasen a los niños de la clase ante el espectáculo que algunos estaban dando, porque en este centro tenemos costumbre de hacer partícipe a todos, de contar con la opinión de todos, pero evidentemente, desde el respeto que la discrepancia de pareceres no debe nunca de socavar. Asumiré los agravios recibidos como parte de la paga que me corresponde por mi implicación y desempeño en esta labor donde la continuidad de los años y el cariño que recibo día a día no me lo va a quitar actitudes o escritos de este tipo.

Manuel  Esteban Torres González
Director del CEIP San Eustaquio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Follow us on Social Media
Abrir chat
Contacta con Solúcar Radio